Vacaciones de invierno y seguridad vial

Las horas de sueño previas a conducir son tan importantes como el adecuado estado mecánico y el respeto por las normas de tránsito.

ATM Seguros volvió a ser fuente de Infobae, principal medio digital del país, consolidando a la compañía como referente en prevención vial. Fernando Rodríguez, Gerente de Siniestros de ATM Seguros, analiza los riesgos de viajar en auto durante las vacaciones de invierno y explica cómo el cansancio y otros factores incrementan el riesgo al volante.

En el marco del Día Mundial del Cerebro, celebrado el 22 de julio durante las vacaciones de invierno, fechas en que los conductores recorren las rutas argentinas, se destaca la importancia del buen descanso para prevenir accidentes viales.

“Muchas veces se habla de fallas mecánicas o de incumplimiento de las normas, pero existe un factor previo que suele pasar desapercibido: el estado físico y mental del conductor. Un cerebro fatigado procesa más lentamente la información, tarda más en reaccionar y puede tomar decisiones equivocadas frente a situaciones inesperadas. La prevención empieza mucho antes de encender el motor”, detalló el Fernando.

Fernando es destacado como especialista en Seguridad Vial y Derecho del Seguro, y en esta nota detalló algunas maneras de mantener el cerebro en condiciones para conducir:

  • Dormir entre siete y nueve horas antes de un viaje largo.
  • Evitar manejar después de jornadas extensas de trabajo o con signos de agotamiento.
  • Realizar pausas cada dos horas o aproximadamente cada 160 kilómetros.
  • Comer liviano antes de salir y evitar comidas abundantes que favorezcan la somnolencia.
  • No consumir alcohol la noche previa a un viaje, ya que puede deteriorar la calidad del sueño y afectar el estado de alerta al día siguiente.
  • Si el trayecto es largo, viajar acompañado por alguien que pueda advertir signos de cansancio.
  • Ante bostezos frecuentes, dificultad para mantener la concentración o sensación de pesadez en los párpados, detenerse en un lugar seguro y descansar.

Si el viaje se hace hacia el oeste, salir de madrugada es menos riesgoso porque el sol sale por la espalda, pero aun así, el efecto del cambio de luz suele generar somnolencia por la claridad repentina.
Del mismo modo, cuando después de manejar muchas horas con la claridad del día la oscuridad del atardecer deja ver solo lo que alumbran las luces del auto, un estado de cansancio repentino suele afectar también a quienes van al volante. Por ese motivo, tanto al aclarar como al oscurecer, siempre es recomendable una pausa que permita relajar la vista y retomar viaje bajo la nueva condición de luz.

La luz de frente no solo es molesta para ver mejor, sino también genera cansancio en el conductor. 

Según el informe preliminar elaborado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) respecto a accidentes fatales en 2025, en la Argentina se registraron 4.060 víctimas en 3.255 siniestros viales.

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