El cinturón de seguridad: el invento de más de 60 años que sigue salvando más vidas que cualquier tecnología

En plena era de los autos autónomos y la conducción asistida por inteligencia artificial, el cinturón de tres puntos sigue siendo la principal barrera de protección dentro del vehículo. Con más de seis décadas de historia, su diseño simple —una banda que sujeta la cadera y otra que cruza el torso— distribuye la fuerza de un impacto y evita la expulsión del ocupante.

En la Argentina su uso es obligatorio para todos los ocupantes, sin importar dónde viajen. Y no es un detalle menor: usarlo correctamente puede reducir entre un 40% y 50% la probabilidad de muerte en las plazas delanteras, y cerca de un 25% en las traseras.


Airbags, controles electrónicos y asistentes de conducción se sumaron con los años, pero funcionan como capas complementarias: ninguno reemplaza al cinturón, que sigue siendo el primer elemento que entra en acción ante un choque.

“La razón por la que este sistema sigue vigente es simple: actúa como la primera barrera frente a un impacto. Los autos evolucionaron, pero la necesidad de sujetar correctamente a los ocupantes no cambió”, señaló Fernando Rodríguez, gerente de Siniestros de ATM Seguros y especialista en Derecho del Seguro.

El desafío no es reinventarlo, sino usarlo siempre y de manera correcta.

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